La Consellería de Sanidad dictó resolución por la que se acuerda indemnizar a un paciente con 109.000 euros al amputarle la pierna a la altura de la rodilla, en el Complejo Hospitalario Universitario.
El enfermo ingresó con una severa isquemia derivada de una lesión traumática de la arteria poplítea. Posteriormente se le intervino para tratar uno de los efectos de la isquemia –el edema- que no la causa que lo producía –la obstrucción traumática de dicha arteria poplítea-.
La auténtica patología del paciente –obstrucción traumática de la arteria poplítea- se descubrió días después al efectuar la arteriografía. Como es natural, una isquemia mantenida a lo largo de 96 horas condujo a la amputación transrotuliana en un paciente de 29 años de edad.
La lesión traumática de la arteria poplítea pudo y debió haber sido advertida desde el mismo momento de su ingreso hospitalario y fácilmente reparada.
| Recortes de prensa asociados |
|---|
| Pulse para ver recorte |